Los Vestigios de los Duques
El Musée Barrois ocupa los restos del antiguo castillo de los Duques de Bar y Lorena, situado en el histórico distrito de Ville haute en Bar-le-Duc, Francia. Esta estructura, declarada Monumento Histórico, posee una presencia que evoca sus orígenes como un antiguo asiento de poder. La arquitectura misma carga con el peso del pasado, con el museo integrado en las piedras del castillo desde 1974. Funciona como un repositorio enciclopédico, reuniendo diversas formas de la producción humana desde la Edad Media hasta el siglo XX.
La atmósfera entre sus muros es de una acumulación silenciosa. La colección abarca un vasto rango cronológico, que viaja desde los antiguos artefactos de Nasium hasta las curiosidades etnográficas de tierras lejanas. Es un lugar donde la historia local de la región de Meuse converge con los movimientos más amplios del arte global y la historia natural.
Una Colección de Orígenes Diversos
El acervo del museo es variado, reflejando la ambición de capturar la amplitud de la creatividad humana y el mundo natural. Las pinturas y esculturas se distribuyen en trece salas, cada una custodiando un fragmento específico de la historia. Los siguientes elementos representan la riqueza del catálogo del museo:
- Retrato de un hombre, 1550 - Jacopo Tintoretto
- San Jerónimo, 1650 - Jacques Blanchard
- Retrato de cuerpo entero del Mariscal Gérard, 1833 - Charles-Philippe Larivière
- La hija de Luis XV como Diana (Princesa Louise Elisabeth), 1710 - Jean-Marc Nattier
- Medea, 1876 - Aimé Morot
- Ruinas de las antiguas termas de Nîmes - Charles Louis Clerisseau
- Vista de una iglesia de pueblo, 1650 - Mathys Schoevaerdts
Más allá del lienzo, el museo preserva la cultura material de múltiples sociedades. Esto incluye un zemi taíno del siglo XII, una escultura de madera que permanece como una reliquia significativa de los pueblos del Caribe. La sección etnográfica reúne objetos de África, Oceanía, el Lejano Oriente y el Magreb, ofreciendo una mirada a los ritos y la vida cotidiana de las culturas no occidentales. Junto a ellos se encuentran armas, armaduras y la cerámica de Islettes, que sitúan la colección en las especificidades de la artesanía y la guerra local.
La Materialidad de la Historia
La identidad del museo está ligada a los objetos físicos que protege, desde la delicada cerámica de Islettes hasta la imponente presencia de los hallazgos arqueológicos del antiguo Nasium. Es un espacio donde los especímenes de la historia natural dialogan con las obras de escultores como Ligier Richier y Jean Robert dit Ipoustéguy. Incluso en su estado actual de cierre por renovaciones, el edificio sigue siendo una parte central del paisaje de Bar-le-Duc, resguardando sus tesoros dentro del tejido histórico del castillo.
