La historia y los orígenes de The Tullie
The Tullie ha sido un pilar fundamental en Carlisle, Inglaterra, desde su fundación en 1893. Inaugurada por la Corporación de Carlisle, la institución nació con el noble propósito de servir a su comunidad, amalgamando en un mismo espacio la esencia de un museo, una biblioteca, una escuela de arte y una escuela técnica. Este comienzo polifacético sentó las bases de las diversas y fascinantes colecciones que hoy habitan entre sus muros.
En tiempos recientes, la institución ha experimentado una evolución en su identidad. Aunque durante mucho tiempo se le conoció por su título completo, desde julio de 2024 se le denomina oficialmente simplemente como Tullie. Este cambio marca el inicio de un capítulo moderno para un sitio que ha formado parte del paisaje local durante más de un siglo. Como Museo Socio Principal del Arts Council England, mantiene un papel trascendental en el panorama regional, preservando con devoción las historias particulares de esta zona.
La arquitectura del edificio histórico
Esta estructura, catalogada como edificio de Grado I, fue construida originalmente en 1689. Lo que comenzó como una mansión jacobina reconvertida ha evolucionado a través de diversas etapas de expansión; estas ampliaciones se integraron durante la transformación del edificio, permitiendo que el recinto se adaptara a sus cambiantes funciones a lo largo de los siglos. La presencia física de la mansión otorga al sitio una profunda sensación de peso histórico.
La arquitectura constituye un magnífico ejemplo del estilo neogótico Gothic Revival de la era victoriana. Este estilo se manifiesta con claridad en su imponente fachada, caracterizada por detalles intrincados y chimeneas que se elevan hacia el cielo. El diseño del edificio se atribuye a Sir Charles Barry. En su interior, la escala arquitectónica se percibe a través de techos majestuosos y elaboradas molduras de yeso. El uso de la piedra arenisca, extraída de la cercana Abadía de Llanthony, arraiga la construcción de manera indisoluble en el paisaje local.
Las Diversas Colecciones de The Tullie
La colección abarca casi 1.000.000 de objetos, desplegándose a través de la inmensidad de la historia natural y humana. Una colección designada de ciencias naturales incluye material zoológico, botánico y geológico de gran relevancia. Estos especímenes coexisten con una colección de historia humana que nos transporta hasta un hacha de mano de hace 10.000 años. Los hallazgos arqueológicos provenientes de yacimientos funerarios en Ormside, Hesket-in-the-Forest, Aspatria y Cumwhitton proporcionan un vínculo físico con el pasado de la región, incluyendo tridentes neolíticos y los emblemáticos Hachas de Langdale.
Las bellas artes y las artes decorativas encuentran su expresión en grabados japoneses y cerámicas chinas. El museo también custodia, en sus galerías de indumentaria, una colección que narra más de 300 años de la historia de las mujeres de Cumbria. Estas piezas ofrecen una perspectiva única y profunda sobre la evolución social de la zona.
Obras maestras y piezas notables
La colección de bellas y decorativas artes en The Tullie alberga obras trascendentales del movimiento prerrafaelita, que incluyen piezas de Burne-Jones y Arthur Hughes. Estas pinturas conviven armoniosamente con las contribuciones de Stanley Spencer y Winifred Nicholson. La presencia de Sheila Fell y Phil Morsman define aún más la amplitud de este acervo, ofreciendo una perspectiva variada y rica entre los muros de la galería.
Ciertos lienzos invitan a momentos de contemplación silenciosa. Henri Fantin-Latour, con su obra The Model, que data de aproximadamente 1870, mantiene una presencia constante y serena en la colección. Cerca de ella, Narcisso Díaz De La Peña nos ofrece con Bohemiennes mendicantes, de alrededor de 1850, una cualidad tonal distinta. Finalmente, la obra Fête champêtre de Adolphe Joseph Thomas Monticelli completa esta selección de pinturas significativas, permitiendo un encuentro directo con las texturas y la luz de estas épocas tan particulares.
